Las piernas y el orgasmo

(artículo publicado en El País Semanal, 19 de Enero de 2003)

Una cuestión importante e interesante para la que todavía no hay respuesta, a propósito del orgasmo femenino, es por qué algunas mujeres necesitan tener las piernas abiertas y otras cerradas para alcanzarlo. O por qué otras prefieren doblar las rodillas o levantar las piernas en el aire. Así como cada mujer necesita un tipo distinto de estimulación para el orgasmo, también necesita tener las piernas en una posición distinta.


Recibo sin cesar cartas de lectoras que se preguntan por qué no tienen un orgasmo mediante la estimulación del clítoris con su pareja. Como escribe una lectora: "Da igual lo que pruebe, no consigo tener un orgasmo con él. Me siento estúpida e incapaz cuando intenta lograrlo con la mano, lleno de paciencia y cariño; sé que quiere que yo alcance el clímax, pero no puedo; en cambio, sí lo consigo a solas. La verdad es que le hago a mi cuerpo cosas distintas que él, y tengo las piernas cerradas. Pero con él me da miedo hacerlo, porque a lo mejor se siente rechazado o piensa que soy rara".


Muchas personas -hombres y mujeres- creen que la posición de las piernas es la misma para todas las mujeres, que consiste en lo que aparece en la pornografía y otros lugares: las piernas abiertas, separadas. Aunque la mayoría de las mujeres que contestaron a esta pregunta en mi sondeo (a algunas les resultó demasiado embarazoso) solían tener las piernas abiertas durante el orgasmo, tanto cuando se masturban como con una pareja, son muchas las que mantienen las piernas cerradas en todos los tipos de masturbación. Desde luego, si la pareja empieza a estimular el clítoris mientras la mujer tiene las piernas abiertas y ella necesita cerrarlas para alcanzar el orgasmo, o bien las mantendrá abiertas (se limitará a disfrutar de las sensaciones que tenga en ese momento) o las cerrará mientras la pareja sigue estimulándola; pero entonces es posible que la pareja detenga la estimulación porque crea, al ver que ella se mueve, que "se cierra en sí misma, no quiere esto". En la mayoría de los casos, la pareja dudaría, tendría miedo de hablar de ello y pedir instrucciones.


¿Por qué a algunas mujeres les gusta cerrar las piernas para alcanzar el orgasmo? Entre las razones que me dieron están las siguientes: "Me gusta tener las piernas cerradas porque entonces todo (la zona genital) está más apretado y las vibraciones se transmiten mejor". "Si tengo las piernas abiertas, no siento casi nada, haga lo que haga". "Las piernas juntas intensifican el orgasmo; lo mejor es tener todo lo más tenso y apretado posible, como un tambor". "No sé, simplemente es mucho más fuerte cuando tengo las piernas cerradas, y no puedo conseguir el orgasmo de ninguna otra forma. Cuando era adolescente, podía cruzar las piernas en la escuela (o en la iglesia), mecerme adelante y atrás y alcanzar el orgasmo. Era fantástico...".


La razón fundamental por la que algunas mujeres no pueden alcanzar un orgasmo si no tienen las piernas en una posición determinada -cerradas o abiertas- no se conoce todavía; no hay ningún otro estudio que haya abordado esta pregunta tan interesante, si bien la investigación anatómica de la estructura clitoridiana interna ofrece muchas pistas.


Algunas mujeres de mi estudio dijeron que no podían sentir nada si juntaban las piernas. A algunas de las que les gustaba abrir las piernas les gustaba también doblar las rodillas, como explica la siguiente mujer: "Tengo las piernas abiertas, con las rodillas dobladas y los pies plantados sobre la cama o con las rodillas dobladas en ángulo recto hacia fuera y los pies juntos. También puedo masturbarme sentada o de pie, pero prefiero tumbarme en esa posición".


Algunas mujeres cierran las piernas cuando se aproximan al orgasmo, a medida que se intensifica la sensación, después de haberlas tenido separadas durante la estimulación (otras, muy pocas, hacen lo contrario). La mayoría tienen una postura concreta que es la que mejor les va, pero a algunas les da igual una que otra: "Mantengo las piernas cerradas o abiertas dependiendo del tipo de fantasía que utilice".


El motivo de que a cada mujer le convenga una posición distinta sigue siendo un misterio. ¿Depende de cómo haya aprendido la mujer a tener un orgasmo? En el 96% de las mujeres no parece que los intentos de alcanzar el orgasmo en una posición diferente obtengan resultados ni los cambien, un dato que refuta la idea de que "es cuestión de costumbre". Lo más probable es que la anatomía de nuestros genitales (tanto internos como externos) varíe de una mujer a otra lo bastante como para que cada persona necesite una posición distinta.


La relación sexual debe tener la fluidez suficiente como para que ambos miembros de la pareja puedan probar diversas posiciones del cuerpo, incluidas algunas posturas que el otro no siempre se espera. Hay que escuchar los sutiles sonidos y señales que envía el cuerpo de la pareja, y entonces comprenderemos.